Tepatitlán
El nombre Tepatitlán proviene del náhuatl Tecpatl, piedra y titlán, lugar entre, y significa entre paredes. El municipio de Tepatitlán de Morelos está situado en la región central del estado de Jalisco. Limita al norte con los municipios de Yahualica de González Gallo y Valle de Guadalupe; al sur, con San Miguel El Alto y Arandas; y al oeste, con Cuquío, Acatic y Zapotlanejo.

Está divido en 238 localidades, de las cuales, las más importantes por su número de habitantes son, como lo muestra el censo de 1990: Tepatitlán de Morelos con 54,036 habitantes. Capilla de Guadalupe con 9,699, San José de Gracia con 4, 915, Pegueros con 3,010 y Capilla de Milpillas (Milpillas) donde viven 2,421 habitantes.

Zona árida de tierra roja y vegetación escasa; no carece, a pesar de su clima y urografía, de importantes recursos forestales, sobre todo en sus cerros es fácil encontrar, todavía, árboles de roble blanco, pino, encino, fresnos además de mezquites, palo dulce y pastizales. Su fauna es típica de las regiones semidesérticas, la integran diversas especies salvajes entres las que figuran el coyote, el conejo, la liebre, el armadillo, el zorrillo y algunos reptiles y diversas aves. Su clima es semiseco, su temperatura media anual es de 19°C; en verano el calor suele llegar a los 30.5°C y en invierno las temperaturas descienden hasta los 7.6°C. Su temporada de lluvias se registra por los meses de junio, julio y agosto, contando con una precipitación media de 874.7 milímetros.

Surten a la región del vital líquido, los ríos Verde, Calderón, El Valle y Tepatitlán y los arroyos: La Presa, El Ocote, Cebollitas, Grande y Juanacasco. Tiene cuatro presas importantes: Carretas, La Red, Tihuite y El Pantano. Región de gente trabajadora que desde tiempos remotos ha logrado, en las diarias faenas del campo, hacer producir una tierra cobriza y escasamente alimentada por la lluvia. En el agro tepatitlense se cultivan con éxito maíz, sorgo, frijol y agave. Uno de los sectores económicos que más prestigio le ha dado a Tepatitlán es el ganadero; en este rubro el municipio ha mantenido por décadas una alta producción de especies avícolas, bovinas, porcinas, ovinas e incluso caprinas. Su potencial industrial es también considerable; cuenta actualmente con 372 empresas que se dedican principalmente a la elaboración de productos alimenticios, a la fabricación de productos minerales no metálicos, a la explotación forestal, etc.

Antecedentes históricos de la Tepatitlán

Mucho antes de la llegada de los españoles, habitaban la región los otimis, pueblo aridoamericano de cultura primitiva que se dedicaba a la cacería y vivía en cavernas. Posteriormente, se aparecerán por la zona los combativos tecos, quienes en el nombre llevaban la fama, teco significa en lengua tarasca cruel o despiadado, y en verdad lo eran, pues con sobrada violencia sometieron a los pueblos lugareños y fundaron un cacicazgo independiente. Luego arribarán los tecuexes, temibles guerreros que establecerán señoríos en Mitic, Tecpatitlán, Xalostotitlán, Yahualicán, Mezticán, Tlacotán, Ixtlahuacán, Acatic y Tzapotlanejo. Tepatitlán fue en esta época una población itinerante, sus habitantes la reubicaron en varias ocasiones. Primero la domiciliaron en un lugar denominado Pueblo Viejo, después se avecindaron en el Cerrito de la Cruz, donde permanecieron hasta la llegada de los españoles. Por último, acaudillados por el cacique Mapelo o Mapilli, se dirigieron e instalaron en el lugar que ocupa hoy.

El primer español que exploró la región fue el capitán Pedro Chirinos, quien en 1521 por órdenes de Ñuño de Guzmán salió de Cuitzeo con la misión de adentrarse hasta los territorios de Zacatecas. La expedición de Chirinos incursionó por Tzapotlán del Rey, Valle de Acatic, Zapotlanejo, Tecpatitlán hasta Cerro Gordo. La evangelización de los pueblos nativos o indígenas correrá por cuenta de los franciscanos; esta piadosa e incansable congregación construyó la primera iglesia del pueblo y la consagró precisamente a san Francisco, es por eso que hasta el siglo pasado a la cabecera del municipio se le conocía como San Francisco de Tepatitlán.

Durante los primeros meses de la Guerra de Independencia, la población criolla de Tepatitlán se mostró indecisa o apática; aún así no faltó quien expresara abiertamente su simpatía por los realistas o con más discreción por los insurgentes. Sin embargo, conforme fue avanzando la guerra, los áltenos de Tepatitlán se decidirán, por fin, a secundar la lucha por la libertad de México y abrazarán la causa de Hidalgo cuando el Padre de la Patria pisó tierras jaliscienses y tomó la ciudad de Guadalajara. A partir de aquí combatirán encarnizadamente a los denominados "fieles realistas"; tan real y auténtica fue su incorporación a la causa insurgente que aún está presente en la memoria aliena, como un episodio de heroísmo y orgullo, la célebre batalla que protagonizaron insurgentes y realistas el 19 de abril de 1811, cuando el cura Ramos puso bajo sitio a Tepatitlán. En aquella ocasión, la batalla durará ocho horas, al término de la cual las fuerzas insurgentes tomarán con éxito la plaza gracias a la invaluable ayuda de los tepatitlenses. Antes de convertirse en municipio, Tepatitlán perteneció, ya durante la época independiente, al tercer cantón con cabecera en La Barca; durante un corto tiempo forma parte de Atotonilco y será hasta 1917 cuando quede constituido como municipio.

En tiempos de la segunda invasión francesa, los tepatitlenses volverán a dar muestra de su gran combatividad a la hora de defender la Patria. El primero de enero de 1864, las tropas del general Bazain invadirán Tepatitlán y quemaron el archivo municipal. Más tarde, los destacamentos franceses de Munier y Ceynet serán mandados a terminar con todo intento de resistencia armada. En la lucha contra estas fuerzas invasoras se destacaron un sin fin de guerrillas chinacas, bravas y combativas, encabezadas por caudillos de la talla de Rafael Núñez, alias "El Chivo", Mauro Vázquez, Lucio Benavides, Félix Pérez, Francisco Cabrera, entre otros; ellos mantendrán amagados y sin descanso, durante los casi tres años que duró el Segundo Imperio, a las tropas francesas encargadas de pacificar la región. En aquellos decisivos años, las autoridades imperiales dispusieron a través del Estatuto Provincial que Tepatitlán, junto con la mayoría de los pueblos áltenos, quedaría separada de Jalisco e incorporada al departamento de Aguascalientes. Tras la caída de Maximiliano, esta disposición perderá toda legalidad y vigencia.

El 20 de septiembre de 1883 por decreto número 41 fue declarada ciudad, con el nombre de Tepatitlán de Morelos. Desde su fundación hasta nuestros días, Tepatitlán le ha dado a Jalisco, y a México, un
buen número de hombres ilustres, como muestra basta mencionar al historiador don José Cornejo Franco, al liberal Antonio Rojas; a Ramón Navarro y a José Antonio Romero, gobernadores del estado de Jalisco; a María Concepción Martín del Campo, educadora y escritora; a Anacleto González Flores y demás notables pintores, escultores y poetas.


 


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